Cuando se vacían las playas de Eduardo Iglesias reseña

Creo que no podía ser mejor momento para reseñar una novela de este estilo. Una historia que nos traslada a 2036 y nos lleva de la mano de J, un detective que será el encargado de encontrar a Laura Márquez,una fugitiva de la justicia.

El escenario en el que se nos narra esta historia es del más puro estilo distópico, y ciertamente curioso al tener lugar en una fecha tan cercana a la que se está realizando esta reseña. Un 2036 donde las ciudades están amuralladas y donde todo está tan controlado que al ser humano se le han privado muchos de los placeres de la vida (entre ellos el de leer).

El estilo de este autor es pegadizo, Eduardo Iglesias sin duda sabe cómo hacer que las palabras dancen al son que él quiere marcar y eso hace que la lectura de esta novela de 117 páginas se vuelva muy amena y ágil. Una lectura ligera repleta de grandes momentos que sin duda atrapa y que vale la pena conocer y dsifrutar.

De algún modo, observamos trazos de una novela distópica mezcla de grandes como es un setting al más puro estilo de grandes obras como son las de 1984 de George Orwell y Farenheit 451 de Ray Bradbury, introduciendo un personaje detectivesco al más puro estilo detectivesco del inspector pendergast.

Como ya comentamos en nuestro artículo sobre las novedades de novela negra, lo cierto es que cada vez los escenarios en los que tienen lugar los casos de detectives y policiacos son de lo más variopintos. Y eso siempre es algo bueno.


Si quieres disfrutar de una historia que te atrape, con un caso por resolver y una historia que desentrañará un misterio poco a poco entonces esta novela es lo que estás buscando.

Este libro fue publicado en 2012 por Hermida editores.